Cuando no estás
el silencio me abruma
y regreso a la soledad
como la ola en el mar
Y tú, si no estoy
simplemente sigues
porque a tu edad
ni recuerdos persigues
Lloro tu partida
pero no es de dolor
tan solo es nostalgia
por tu compañía
Ojalá mi amigo
dentro de algunos años
continue tu cariño
y estes a mi lado.
_________________
Todo para ti es sencillo
porque la vida comienza
pero cuando los años pesan
hace falta más que un pocillo
Así que mi amigo no pidas
que vea la vida con tus ojos
hay cosas que no te imaginas
y en mi alma ya son despojos
Aunque a veces me da temor
escuchar lo que tú experimentas
en la mía jamás existió
y tú no te lamentas
Que te quiero tú lo sabes
soportarte es una prueba
antes que despedirte pueda
ya te estoy extrañando
martes, 13 de octubre de 2015
jueves, 8 de octubre de 2015
Para ti
Pocas veces me inspira la tristeza pero la pérdida de la imaginación y la creatividad en medio del vicio, me duele tan profundamente como si cada uno de esos chicos metidos en la droga fuesen mi propio hijo.
Todavía te recuerdo mi niño
cuando escribías poemas
cuando tu alma traviesa
soñar solía sin aliños
y tu espíritu volaba
porque nada lo limitaba
así que no necesitabas
cubrirla con oscuridad
cuando tus palabras
no ahondaban heridas
y las líneas de tu rostro
eran de felicidad
Cómo lloro mi niño
que aún enfrente mío
te quedas en el mundo vacío
del que sacarte desvarío
Y me afirmes mintiendo
y me mientas afirmando
que en nada has cambiado
que así has sido siempre
Me resigno a esperar
que mi oración llegue
y algún día regrese
ese niño que no dejo de amar
Mas ya lo dijo Murphy
en sus famosas leyes
si algo ha de salir mal
un desastre será
Si eso sucede contigo
espero que siempre recuerdes
que esta mujer que escribe
siempre te amará.
Todavía te recuerdo mi niño
cuando escribías poemas
cuando tu alma traviesa
soñar solía sin aliños
y tu espíritu volaba
porque nada lo limitaba
así que no necesitabas
cubrirla con oscuridad
cuando tus palabras
no ahondaban heridas
y las líneas de tu rostro
eran de felicidad
Cómo lloro mi niño
que aún enfrente mío
te quedas en el mundo vacío
del que sacarte desvarío
Y me afirmes mintiendo
y me mientas afirmando
que en nada has cambiado
que así has sido siempre
Me resigno a esperar
que mi oración llegue
y algún día regrese
ese niño que no dejo de amar
Mas ya lo dijo Murphy
en sus famosas leyes
si algo ha de salir mal
un desastre será
Si eso sucede contigo
espero que siempre recuerdes
que esta mujer que escribe
siempre te amará.
domingo, 4 de octubre de 2015
CARTA ABIERTA DE UNA TIA
Carta abierta de una tia loca
Soy tu tia porque soy hermana de tu papá o de tu mamá. Es una casualidad de la vida y te la ganaaste sin pedir un número. No soy perfecta de hecho soy orgullosamente imperfecta. Taaalvez no me veas nunca, o muy seguido o tal vez me veas todos los dias. Es parte de mi naturaleza algunos dias creo q soy necesaria y aparezco y otras veces estoy esperando que me busquen. Talvez no estoy en tu vida con constancia pero estas en mis oraciones diarias y en las de mis hijos. Puedes sentir que no me haces falta pero jamaas sientas q no te amo. Te amo porque eres una quinquesima parte de una septima parte de mis paadres y eso me hace sentir q siguen vivos. En la cara q se parece a mi papá joven en la chistosa q se parece a mi mamà, en el resentido q piensa q nadie lo ama, en el pechiche que cree q todos lo adoran, en cada uno hay manuel y raquel y eso es valioso paara mi TQM Reclama q no te paro bolas reclama q no estoy presente pero jamas digas q no te amo
Soy tu tia porque soy hermana de tu papá o de tu mamá. Es una casualidad de la vida y te la ganaaste sin pedir un número. No soy perfecta de hecho soy orgullosamente imperfecta. Taaalvez no me veas nunca, o muy seguido o tal vez me veas todos los dias. Es parte de mi naturaleza algunos dias creo q soy necesaria y aparezco y otras veces estoy esperando que me busquen. Talvez no estoy en tu vida con constancia pero estas en mis oraciones diarias y en las de mis hijos. Puedes sentir que no me haces falta pero jamaas sientas q no te amo. Te amo porque eres una quinquesima parte de una septima parte de mis paadres y eso me hace sentir q siguen vivos. En la cara q se parece a mi papá joven en la chistosa q se parece a mi mamà, en el resentido q piensa q nadie lo ama, en el pechiche que cree q todos lo adoran, en cada uno hay manuel y raquel y eso es valioso paara mi TQM Reclama q no te paro bolas reclama q no estoy presente pero jamas digas q no te amo
domingo, 26 de julio de 2015
Cinco minutos contigo
No podía
creerlo. El corazón latía a mil dentro de su pecho y las piernas le temblaban.
Ella que se había burlado mil veces de aquella absurda manía de describir el
amor con esas estupideces de la taquicardia y la pérdida del dominio
sensoriomotriz… allí estaba sintiendo exactamente lo que las novelas rosa de su
madre decían. Exhaló todo el aire de sus pulmones, sacudió las manos a los
lados de sus caderas y volvió a mirar la puerta frente a ella.
Había hecho
fila durante tres horas para comprar el CD que le permitiría estar en la firma
de autógrafos y luego había invertido diez tardes de su vida a trabajar para la
periodista de la Emisora que traía al cantante para que le incluyera en el club
de fans oficial y, con la módica suma de $400 dólares estar a solas con él
cinco minutos. Había soñado, respirado, suspirado, pensado, reído, llorado esos
cinco minutos durante cada uno de las 240 horas de los últimos días para estar
frente a esa puerta. Al otro lado, estaba el hombre que había querido conocer desde
sus trece años.
Para
algunos era un poco tarde que después de 32 años, un matrimonio, dos hijos, dos
décadas de trabajo en la docencia y millones de experiencias con famosos a
través de sus estudiantes, estuviera todavía tras la quimera de conocer a un
hombre del que pocas cosas desconocía. Pero Tina había ignorado comentarios,
bromas, burlas, cyberbullying y todo tipo de presiones psicológicas para
hacerla desistir y estaba a tres minutos de conocer a su artista favorito.
Bueno,
conocerlo, conocerlo, ya lo conocía. Había leído y escuchado todo lo que habían
publicado de él en todas las formas de comunicación posible. Sabía sus datos
personales, sus gustos, sus intereses, los problemas físicos y de salud que
había sufrido durante su vida, las situaciones familiares y los logros y
fracasos en lo profesional. El guardaespaldas al lado de la puerta le hizo una
seña preguntando si estaba lista. Tina sonrió.
-
Creo
que no voy a estar lista jamás.- Dijo ella. El tipo que era enorme sonrió. Tina
se sintió tonta. Cuántas mujeres le habían respondido al tipo igual durante las
últimas tres horas?
-
Cuando
yo abra la puerta la va a recibir la manager tour. Ella le llevará a una
pequeña salita decorada donde se están atendiendo a las invitadas especiales. –
Le instruyó. Tina supuso que todo estaba cronometrado porque cuando terminó de
informarle, la puerta se abrió una rubia de 1,50 de estatura y soleada
cabellera apareció al otro lado.
Tina pensó
en el contraste que hacían ellas dos. Tina con su cabello rojo borgoña, liso,
corto enmarcando sus ojos negros y su piel bronceada al sol con el cabello
rubio platinado, rizado y largo que cubría casi toda la espalda de la mujer que
le sonrió, dio media vuelta y comenzó a guiarla por el pasillo. Además que Tina
la sobrepasaba por veinte centímetros. La mujer llevaba la misma camiseta y
pantalón negros como todos los miembros del equipo del staff. Tina en cambio
llevaba su vestido preferido color verde menta copiado de uno que Sofia Vergara
había usado para una rueda de prensa en Nueva York.
El pasillo
se abría a una salita con un enorme ventanal que daba luz a la habitación ya
pintada de blanco con muebles modernos del mismo tono blanco de las paredes.
Contra la ventana tomando agua de una botella con su nombre en la marquilla
estaba Cristobal. Sonrió con esos ochocientos dientes que parecía tener en la
boca y Tina tuvo que recurrir a toda la fuerza de voluntad que aún conservaba después de la decisión de
ir a conocerlo.
Tina sonrió
y se acercó a él, Cristobal extendió la mano izquierda sosteniendo la botella
de agua en la mano derecha. Tina extendió su mano que se deslizó en la palma
masculina. La mujer tragó en seco. Aquel hombre no solo parecía sexy, no sólo
se veía sexy sino que transpiraba un aura sensual que ella no podía ignorar. La camisa de seda color negro se plegaba a sus músculos en cada movimiento alterando aún más su sistema nervioso.
-
Hola.
Mucho tiempo esperando? – Preguntó él. Tina se mordió el labio. Solía hacerlo
cuando estaba nerviosa.
-
32
años. – Respondió. E intentó recordar los temas de conversación que había
pensado para esos cinco minutos tan anhelados trabajados, sudados y esperados
pero su mente estaba en blanco.
-
Oh
vaya!! – Le respondió él. - Entonces es el mismo tiempo que esperé yo. – Aquello
fue demasiado para el caos neuronal de Tina. Se mordió el labio hasta hacerse
sangre y buscó con afán centrar sus pensamientos.
-
Básicamente,
me gustaría hablar sobre el dia a día de tu existencia. – Alcanzó a coordinar
Tina. Él alzó una ceja y sonrió como solía hacerlo cuando estaba sorprendido.
-
No
me esperaba eso. – Le dijo.
-
Por
ejemplo… cuándo estás en casa… estás todo el tiempo con la familia o hay
momentos de estar solo con tus gustos personales. – Cristobal sonrió.
-
Cuando
Joyce te describió me preparé para que te lanzaras sobre mi y trataras de
besarme. – Confesó él. Tina sonrió.
-
Todavía
tengo tiempo para eso…- Le dijo ella.
Cristobal sonrió.
-
Me
encierro en mi estudio en mi casa y escucho a Frank Sinatra.
-
En
verdad atiendes tus redes sociales? -
Preguntó Tina antes que el ruido de una discusión les llegara a través de la
pared. Tina de inmediato respondió a la situación.
-
Hay
una salida de emergencia? – Le preguntó a Patty. Ella asintió e intentó
comunicarse por radio. Tina sacó su celular y se lo dio a Patty.
-
Olvídate
de eso. – Le dijo Tina. – Qué pasa allá afuera?
-
Pienso
que es alguien tratando de entrar sin autorización. – Le dijo Patty. Tina
asintió.
-
Alguna
vez jugaste al escondite? – Le dijo Tina a Cristobal.
-
Todo
el tiempo. Tina se dirigió al armario a un lado de la habitación, abrió la
puerta y, como suponía no había nada en él.
-
Bueno…
adentro. – Le dijo Tina. Cristobal miró a Patty. Ella asintió.
-
Nos
vienes a buscar cuando tengas todo bajo control. - Le dijo Tina metiéndose en el
armario también.
-
Hiciste
todo esto para seducirme? – Preguntó él. Tina sonrió.
-
No
me tientes… que desde hace mucho te tengo ganas… pero… en este momento tengo
otras cosas en qué pensar. – Le dijo cerrando las puertas. Cristóbal se sentó y
la sentó a ella enfrente suyo.
Al otro
lado de las puertas del armario escucharon las voces. Gente que entró de
improviso y que preguntaban por él. Patty aseguró que había salido a almorzar y
que lo esperaba para continuar con los encuentros. Era seguro que no conocían
la rutina. Patty no se separaba de su lado
para nada. Era su sombra. Los escuchó discutir un poco más acerca de las
razones para estar allí sin autorización y alguien anunció que era policía y
empezó a pedir a todos que se dieran vuelta contra la pared. Por las hendijas
de la puerta del armario, Tina vio el vestido de Patty mientras ella se
recostaba contra las puertas del armario.
Los
policías constataron identidades, Patty explicó la situación pero Tina había
dejado de escuchar lo que sucedía afuera. Tenía a su cantante favorito
encerrado en un armario con su rostro a menos de 20 centímetros de distancia.
Sus hombros sus codos sus caderas y piernas rozándose en la estrechez del
lugar. Aquello no era el encuentro que había imaginado pero también era mejor
de lo que había soñado. Cristobal sonrió como si estuviera adivinando sus pensamientos
y Tina se acercó a besarlo. Si aquel gesto duró un segundo o dos, poca
importancia tenía, las puertas del armario se abrieron, Patty los ayudó a
salir. Tina se arregló su vestido, Cristobal escuchó la versión en la historia
de su manager.
-
Siento
que te hayas visto involucrada en esta situación. – Se excusó Patty. Tina
sonrió
-
Yo
no. Mis cinco minutos se convirtieron en quince… - dijo Tina sonriendo.
-
Quieres
algún tipo de compensación? – preguntó Patty. Tina miró a Cristobal
-
Ya
recibí toda la compensación que necesitaba. – Dijo y extendió la mano hacia
Patty que la miró confundida. – Mi celular.
-
Oh…
cierto. – y le devolvió el aparato. – entonces tomaré tus datos para compensar
tu discreción. – Le dijo Patty.
-
Mientras
esté presente el cantante… hasta una jornada de vacunación.- Se burló Tina.
Por
supuesto, nunca tuve la cena. Ni volví a estar a solas con mi artista favorito.
Mis hijos tardaron unas semanas en reconciliarse conmigo y mi marido ahora vive
en las Bahamas con una argentina espectacular. Todo porque se me ocurrió la
brillante idea de contarle mi experiencia a mi mejor amigo. Moraleja: Nunca…
pero nunca te quedes solo con un beso de tu artista favorito. Bueno y tampoco
cuentes como amigo íntimo a un chismoso periodista de farándula.
sábado, 25 de julio de 2015
Un siglo sin ti
La periodista
miró a las dos mujeres conversar. Había terminado su cena y disfrutaban de su
postre y de una copa de coctel. La rubia había sido una despampanante morena de
rizos alborotados y cortos que ahora lucía una melena lacia y sobre los
hombros. Ella había conversado muchas veces con la rubia, los primeros años de
su carrera para seguir la trayectoria del que fuera su primer esposo, su gran
amor y desde hacía poco más de dos años, para saber de los proyectos de empresa de modelos caza talentos para grandes diseñadores de Europa.
Jazmina, que así
se llamaba la periodista, no se decidía entre levantarse e interrumpir la que
parecía una amena charla íntima y preguntarle a la rubia que pensaba del
regreso de su marido a Colombia luego de cinco años de ausencia. O tomar la
foto y especular sobre el tema de
conversación.
- - No voy a decirle eso. – Dijo la
rubia tomando un poco de su vino. La mujer enfrente suyo sonrió.
- - No tienes que decirle que los
años sin él han sido una locura. – Le dijo ella. – El lo va a saber cuando
converse contigo.
- - Va a mirarme a los ojos y va a
saber que cada vez que regresaba a casa nada me hacía gracia? Que me dedico al modelaje para no tener nada que ver con su mundo? Que me fui de casa porque
amanecer sin él era cosa de locos? – Describió Tina mirando sin ver el
contenido de su copa. – Todavía puedo escuchar en los rincones su voz. Sus
palabras me duelen como si todavía el puñal estuviera restregándose en mi piel.
- - Parece una exageración pero
vivir en el destierro no ha hecho que él se sienta mejor y que tú vivas más
feliz. – Le dijo Mili. Tina la miró con tristeza.
- - No puedes creer como los periodistas que él viene a verme – Mili suspiró.
- - Ninguno de los compromisos que
ha aceptado en este país compensa los gastos que debe hacer. – Dijo Mili con
sinceridad. – Si no regresa a verte. Sinceramente no sé a qué regresa.
- - Cómo puedo verlo? – Preguntó
Tina. Mili sonrió
- - Habrá una firma de autógrafos.
Una especie de M&G… - Le dijo. Tina frunció el ceño
- - Qué diablos es eso? – Mili
sonrió.
- - Meet and Great. Pagas por
tomarte una foto y estar en privado con tu artista. – Explicó. – Generalmente
es una suma importante pero… este con él costará cincuenta dólares. – Dijo
ella. – Es una estupidez. Pero es el valor que puso supongo para que no dijeras
que era exclusivo y que por eso no podrás ir a verlo.
- - Crees que él espera que vaya a
verlo? – Preguntó. Había querido sonar irónica pero Mili la conocía muy bien.
- - Oh vamos…. El está esperando
que lo busques y tú estas esperando que te busque… y yo estoy cansada de este
juego entre los dos. Creo que dos años y mil relaciones sin futuro han sido suficientes
para que él sepa que es una tontería querer olvidarte.
- - Aún así no creo que esté esperando que yo vaya a verlo. - Dijo sin entusiasmo. Mili sacó su celular buscó su correo y abrió un mensaje. Tina tomó el aparato sin interés pero al ver el remitente su mano tembló.
- - Ya sé que para ti, lo mejor sería que no sucediera, pero... puedes convencerla de reunirse conmigo? Creo que el castigo, ha sido suficiente. - Leyó Tina. un nudo en el estómago inexplicable después de haber comido muy bien, le hizo morderse el labio. - Así que por eso estás insistiendo...
- - Amiga... que te casaras con un chico al que le llevabas casi 10 años, no fue la noticia más maravillosa de mi vida... pero no puedo seguir viendo como te marchitas en vida. - Le dijo tomándole la mano. Tina parpadeó para no llorar.
- Está bien. Inclúyeme en un M&G de esos y veamos qué sucede... - Jazmina tomó la foto y decidió especular. Tina tenía que estar planeando su reencuentro con su ex. Mili Anderson era la directora de la empresa de publicidad encargada del Tour de Angel D'accard.
Mientras comian Tina revivió la ùltima vez que estuvo con Angel. Estaba en La RockeGageac en Francia. Habia ido a conocer la ciudad de origen de la película en la que participaba y la mañana de su arribo recibió la llamada de Angel.
- Dónde estás? - Preguntó èl sin preàmbulos.
- - Aún así no creo que esté esperando que yo vaya a verlo. - Dijo sin entusiasmo. Mili sacó su celular buscó su correo y abrió un mensaje. Tina tomó el aparato sin interés pero al ver el remitente su mano tembló.
- - Ya sé que para ti, lo mejor sería que no sucediera, pero... puedes convencerla de reunirse conmigo? Creo que el castigo, ha sido suficiente. - Leyó Tina. un nudo en el estómago inexplicable después de haber comido muy bien, le hizo morderse el labio. - Así que por eso estás insistiendo...
- - Amiga... que te casaras con un chico al que le llevabas casi 10 años, no fue la noticia más maravillosa de mi vida... pero no puedo seguir viendo como te marchitas en vida. - Le dijo tomándole la mano. Tina parpadeó para no llorar.
- Está bien. Inclúyeme en un M&G de esos y veamos qué sucede... - Jazmina tomó la foto y decidió especular. Tina tenía que estar planeando su reencuentro con su ex. Mili Anderson era la directora de la empresa de publicidad encargada del Tour de Angel D'accard.
Mientras comian Tina revivió la ùltima vez que estuvo con Angel. Estaba en La RockeGageac en Francia. Habia ido a conocer la ciudad de origen de la película en la que participaba y la mañana de su arribo recibió la llamada de Angel.
- Dónde estás? - Preguntó èl sin preàmbulos.
-
Simplemente No verte no me
sienta bien he perdido en tu batalla … cancion
No existe mujer infiel y eso estoy totalmente seguro! Existen hombres
tan rutinarios que se encargan de hacer que ellas se desilusionen, hombres que olvidan las cosas básicas como los detalles;
hoy almorzamos juntos,vamos a tomar helados,vamos a cenar, hoy salimos a la
piscina,escapémonos sólitos,hoy salimos a dar vueltas,hacen olvidar el dulce
sabor de un beso sincero,pecan al no desear lo que otros sí desean en secreto,
hombres que olvidaron que el amor es un arte que día a día hay que
cultivar,conquistar y cosechar. Son hombres que cometen el error de dejar que
sean otros hombres quienes dibujen sonrisas en el rostro de su mujer. Un
verdadero hombre no es aquel que enamora a mil mujeres sino aquel que es capaz
de enamorar mil veces a la misma mujer.
Mil y un historias me he inventado para estar aqui
aqui a tu lado,y no te das cuenta que
yo no encuentro ya que hacer
se que piensas que no he sido sincero
se que piensas que ya no tengo remedio
pero quien me iba a decir
que sin ti no se vivir
Y ahora que no estas aqui
me doy cuenta cuanta falta me haces
Busco tu mirada entre tantas miradas
entre tanta gente estoy tan solo aún.
Mi vida se ha quedado en otra página
y el argumento eres tu.
Y camino en tanto escenarios
donde mi elemento es verte a ti.
Soy un hombre mas tan solitario
pequeña ven, vuelve a mi
Mil y un historias me he inventado para estar aqui
aqui a tu lado,y no te das cuenta que
yo no encuentro ya que hacer
se que piensas que no he sido sincero
se que piensas que ya no tengo remedio
pero quien me iba a decir
que sin ti no se vivir
Y ahora que no estas aqui
me doy cuenta cuanta falta me haces
Busco tu mirada entre tantas miradas
entre tanta gente estoy tan solo aún.
Mi vida se ha quedado en otra página
y el argumento eres tu.
Y camino en tanto escenarios
donde mi elemento es verte a ti.
Soy un hombre mas tan solitario
pequeña ven, vuelve a mi
-
El cuento El vestido rojo de mi mamá
Mientras ella
agonizaba, el vestido rojo de mi madre estaba colgado en el armario como una
cuchillada en la hilera de viejos vestidos oscuros que había gastado durante su
vida.
Me habían llamado de
urgencia y yo supe, cuando la vi, que no le quedaba mucho tiempo. Cuando vi el vestido, dije:
- ¡Vaya, madre, qué hermoso! Nunca te lo he visto puesto.
- ¡Vaya, madre, qué hermoso! Nunca te lo he visto puesto.
-Nunca lo usé
-respondió en voz baja-. Siéntate, Millie, me gustaría corregir una o dos
lecciones antes de irme... si puedo. Me senté junto a su cama y ella suspiró
muy hondo. Entonces pensé que ella podría resistir.
-Ahora que estoy a
punto de irme, puedo ver con claridad algunas cosas. ¡Oh te he educado bien...
pero te he educado mal!
-¿Qué quieres decir
madre?
-Bueno, siempre
pensé que una buena mujer nunca se da su lugar, que sólo existe para hacer todo
por los demás. Aquí, allí, siempre atenta a los deseos de todo el mundo y
asegurándose de estar detrás de los otros.
Tal vez algún día
llegues a ellos pero, por supuesto, nunca lo logras. Así es como ha sido mi vida...
Hacer cosas para tu padre, para los muchachos, para tus hermanas, para ti.
-Hiciste todo lo que
una madre puede hacer.
-¡Oh, Millie,
Millie! No estuvo bien... ni para ti... ni para él. ¿No lo ves? Cometí el peor
de los errores, no pedí nada... ¡para mí!
En la otra
habitación tu padre estaba muy molesto y con la mirada clavada en las paredes.
Cuando el médico se lo dijo, lo tomó a mal... Vino junto a mi cama y empezó a
quejarse por lo que iba a suceder.
-Tú no puedes morir.
¿Me oyes? ¿Qué será de mí? ¿Qué será de mí?
-Es verdad, será
duro cuando me vaya. Él ni siquiera puede encontrar la sartén, tú lo sabes. Y
ustedes, los niños... Yo tenía que correr por todos, y a todas partes. Era la
primera en levantarse y la última en irse a dormir. Los siete días de la
semana... Siempre elegía la tostada quemada, y el pedazo más chico de pastel.
Ahora veo cómo
tratan tus hermanos a sus esposas, y me siento mal porque fui yo quién les
enseñó eso. Y ellos aprendieron. Aprendieron que una mujer no existe, excepto
para dar. Cada centavo que podía ahorrar era para comprar ropa y libros para
ustedes, hasta cuando no era necesario.
No puedo recordar
una vez en que haya ido a la ciudad para comprar algo para mí misma. Excepto el
año pasado cuando compré ese vestido rojo.
Descubrí que tenía
veinte dólares que no había reservado para algo especial. Iba en camino de
hacer un pago extra de la lavadora, pero por alguna razón... volví a casa con
esa caja grande. Entonces tu padre me echó un verdadero sermón.
-¿Cuándo vas a usar
una cosa como esa? ¿Para ver la televisión o algo así? Y tenía razón, supongo.
Nunca me he puesto el vestido, excepto la vez que me lo probé en la tienda.
¡Oh, Millie! Siempre pensé que si no tomas nada para ti en este mundo, de
alguna manera lo tendrás todo en el más allá.
Ya no creo más en
eso. Creo que el Señor quiere que tengamos algo aquí... y ahora. Y te lo digo,
Millie, si por algún milagro llegara a abandonar esta cama, te encontrarías con
una madre diferente, porque lo sería.
¡Ay, dejé pasar mi
turno durante tanto tiempo que apenas sabría cómo aprovecharlo! Pero aprendería
Millie, ¡aprendería!
Mientras ella
agonizaba, el vestido rojo de mi madre estaba colgado en la hilera de viejos
vestidos oscuros, como una cuchillada...
Las últimas palabras
que me dijo fueron: -Hazme el honor, Millie, de no seguir mis pasos. Prométeme
éso.
Se
lo prometí. Ella contuvo la respiración. Y entonces mi madre tomó turno en la
muerte
Suscribirse a:
Entradas (Atom)